Estos tres gatitos han sido rescatados de una muerte segura junto a su madre.
Mal vivian en una fábrica donde su único alimento era el de la madre que entraba y salia. Sus hermanos de otras camadas no sobrevivieron, ellos estaban viviendo entre escombros y palets escondidos y allí también habían restos de lo que muy posiblemente fueran sus hermanos.
Han tenido suerte, ahora están en acogida, pero no han tenido relación alguna con los humanos, por lo que necesitan una familia que no tenga prisas con ellos, con paciencia para hacerles coger confianza.
Son muy limpios y jugetones, a penas han aprendido a limpiarse y ha jugar hace una semana, por eso es que necesitan tiempo para coger confianza.
Son preciosos.